José Casado del Alisal. 1864. La rendición de Bailén.
Francisco de Goya. 1808. Nº 5. Y son fieras.
Enlaces de vídeos de la Batalla de Bailén:
Óleo sobre lienzo. Museo del Prado
En el cuadro de José Casado podemos observar dos ejércitos, aparentemente uno de cada bando, correspondiente al español y al francés, como podemos observar en las banderas de algunos soldados. Aparentemente, están realizando un pacto, pues deducimos por la vestimenta de las personas protagonistas que ocupan el centro de la imagen que éstos son la élite, los cargos políticos o bélicos más altos. Además, podemos observar que todos los presentes en el cuadro son las clases elevadas, puesto que aparecen todo tipo de lujos como carruajes, caballos, y una vestimenta impropia de un soldado raso.
Este cuadro lo podemos encontrar actualmente en el museo del Prado, y como se indica en la página web del museo, “el cuadro representa la capitulación del ejército francés ante las tropas españolas tras consumarse la primera gran derrota sufrida por el invasor en las cercanías de Bailén (Jaén), el 19 de julio de 1808. Concretamente, la escena inmortaliza la entrevista que celebraron pocos días después Francisco Javier Castaños (1756-1852), capitán general de Andalucía y jefe de las tropas españolas, y el general Pierre-Antoine Dupont de l`Étang (1765-1840), comandante en jefe del Cuerpo de Observación de la Gironda y uno de los más grandes estrategas de Napoleón, con el propósito de fijar las condiciones de la rendición. Castaños, al frente del ejército español, compuesto por militares regulares y guerrilleros del pueblo, saluda respetuoso y con gesto afable al francés vencido, quitándose el bicornio mientras se inclina en cortés reverencia. Por su parte, Dupont, con actitud seria y orgullosa, responde a este ademán abriendo sus brazos en señal de completa rendición, declarándose prisionero tras entregar su espada -hasta entonces invicta- al general español.” (Museodelprado.es, 2017)
Aguafuerte sobre papel. Museo Británico
En el cuadro de Goya podemos observar un suceso de la vida cotidiana en la Guerra de Independencia, una batalla en la calle, entre el ejército francés y unas mujeres españolas. Por una parte, el ejército francés va armado, y tiñen el cuadro con una violencia propia de las guerras. Por otra parte, aparecen mujeres españolas que se resignan a rendirse, y tratan de poner oposición con los objetos que tienen a su alcance, como palos o piedras. Este cuadro plasma la desesperación de las mujeres, pues incluso la mujer que ocupa el centro de la pintura lleva en brazos a su hijo, y no van a rendirse sin antes tratar de proteger a su familia.
Este cuadro también lo podemos encontrar en el Museo del Prado,y pertenece a la serie Desastres de la Guerra, elaborada entre 1810 y 1814,en la cual “Goya ofrece una visión crítica y personal de las consecuencias de la Guerra de la Independencia española (1808-14), lejos de las imágenes propagandísticas de sus contemporáneos” (Museodelprado.es, 2017).
ANÁLISIS DESCRIPTIVO DE LAS OBRAS
En primer lugar, es necesario destacar la diferencia en lo que a las fechas de las obras se refiere. La obra de Casado data de 1864, mientras que la de Goya data de 1808. Es decir, ambos cuadros distan 56 años en el tiempo. ¿Explica esto que sean dos representaciones tan diferentes del mismo suceso? Desde nuestro punto de vista, la respuesta es sí.
En primer lugar, Casado nació en 1832, dieciocho años después del fin de la Guerra de Independencia, mientras que Goya vivió en primera persona los sucesos que ocurrían en el día a día. Es por eso que trató de plasmar la brutalidad que contemplaba a ambos bandos, que tenía como resultado el sufrimiento, la desesperación, el dolor, la muerte. Sin embargo, podemos afirmar que Casado realizó con el fin de ser expuesto, pues se le da mucha importancia a los detalles en lo relativo a las personas y al paisaje, un bello campo abierto con una clara finalidad estética.
Así mismo, cabe destacar que en el cuadro de Casado “a pesar de la apariencia de creíble veracidad histórica que Casado logró infundir a la narración compositiva de la escena, la rendición de Bailén no tuvo lugar en el mismo campo de batalla ni ante los cuatro jefes de las divisiones españolas” (Museodelprado.es, 2017), mientras que en el de Goya el lugar exacto de la batalla no tiene importancia, puesto que queda en un segundo plano para resaltar las expresiones y los sentimientos que muestran los rostros de las mujeres.
Otra diferencia existente en ambos cuadros se encuentra en respecto a las personas: en el cuadro de Casado todas las personas que aparecen en el lienzo son hombres, quedando así las mujeres olvidadas por completo, mientras que en el de Goya aparecen mujeres españolas luchando contra soldados franceses.
En lo que respecta a las tonalidades, en el cuadro de Casado la luz se encuentra en el centro, dando así importancia a los altos cargos mencionados anteriormente y la tonalidad del cuadro es cálida. En cuanto a la tonalidad del cuadro de Goya, fue pintado en blanco y negro, mostrando así la tristeza del momento. Este suceso también se puede entender como una cuestión de tiempo, puesto que esta técnica de pintura es mucho más rápida, y nos permite acercarnos a la época de una manera realista e inmediata.


