viernes, 10 de marzo de 2017

Diferencias entre La rendición de Bailén.(José Casado del Alisal, 1864) y grabado Nº5 Y son fieras (Goya, 1808)


José Casado del Alisal. 1864. La rendición de Bailén.
Óleo sobre lienzo. Museo del Prado

En el cuadro de José Casado podemos observar dos ejércitos, aparentemente uno de cada bando, correspondiente al español y al francés, como podemos observar en las banderas de algunos soldados. Aparentemente, están realizando un pacto, pues deducimos por la vestimenta de las personas protagonistas que ocupan el centro de la imagen que éstos son la élite, los cargos políticos o bélicos más altos. Además, podemos observar que todos los presentes en el cuadro son las clases elevadas, puesto que aparecen todo tipo de lujos como carruajes, caballos, y una vestimenta impropia de un soldado raso.

Este cuadro lo podemos encontrar actualmente en el museo del Prado, y como se indica en la página web del museo, “el cuadro representa la capitulación del ejército francés ante las tropas españolas tras consumarse la primera gran derrota sufrida por el invasor en las cercanías de Bailén (Jaén), el 19 de julio de 1808. Concretamente, la escena inmortaliza la entrevista que celebraron pocos días después Francisco Javier Castaños (1756-1852), capitán general de Andalucía y jefe de las tropas españolas, y el general Pierre-Antoine Dupont de l`Étang (1765-1840), comandante en jefe del Cuerpo de Observación de la Gironda y uno de los más grandes estrategas de Napoleón, con el propósito de fijar las condiciones de la rendición. Castaños, al frente del ejército español, compuesto por militares regulares y guerrilleros del pueblo, saluda respetuoso y con gesto afable al francés vencido, quitándose el bicornio mientras se inclina en cortés reverencia. Por su parte, Dupont, con actitud seria y orgullosa, responde a este ademán abriendo sus brazos en señal de completa rendición, declarándose prisionero tras entregar su espada -hasta entonces invicta- al general español.” (Museodelprado.es, 2017)

Francisco de Goya. 1808. Nº 5. Y son fieras.
.
Aguafuerte sobre papel. Museo Británico

En el cuadro de Goya podemos observar un suceso de la vida cotidiana en la Guerra de Independencia, una batalla en la calle, entre el ejército francés y unas mujeres españolas. Por una parte, el ejército francés va armado, y tiñen el cuadro con una violencia propia de las guerras. Por otra parte, aparecen mujeres españolas que se resignan a rendirse, y tratan de poner oposición con los objetos que tienen a su alcance, como palos o piedras. Este cuadro plasma la desesperación de las mujeres, pues incluso la mujer que ocupa el centro de la pintura lleva en brazos a su hijo, y no van a rendirse sin antes tratar de proteger a su familia.

Este cuadro también lo podemos encontrar en el Museo del Prado,y pertenece a la serie Desastres de la Guerra, elaborada entre 1810 y 1814,en la cual  “Goya ofrece una visión crítica y personal de las consecuencias de la Guerra de la Independencia española (1808-14), lejos de las imágenes propagandísticas de sus contemporáneos” (Museodelprado.es, 2017).  


ANÁLISIS DESCRIPTIVO DE LAS OBRAS

En primer lugar, es necesario destacar la diferencia en lo que a las fechas de las obras se refiere. La obra de Casado data de 1864, mientras que la de Goya data de 1808. Es decir, ambos cuadros distan 56 años en el tiempo. ¿Explica esto que sean dos representaciones tan diferentes del mismo suceso? Desde nuestro punto de vista, la respuesta es sí.

En primer lugar, Casado nació en 1832, dieciocho años después del fin de la Guerra de Independencia, mientras que Goya vivió en primera persona los sucesos que ocurrían en el día a día. Es por eso que trató de plasmar la brutalidad que contemplaba a ambos bandos, que tenía como resultado el sufrimiento, la desesperación, el dolor, la muerte. Sin embargo, podemos afirmar que Casado realizó con el fin de ser expuesto, pues se le da mucha importancia a los detalles en lo relativo a las personas y al paisaje, un bello campo abierto con una clara finalidad estética.

Así mismo, cabe destacar que en el cuadro de Casado “a pesar de la apariencia de creíble veracidad histórica que Casado logró infundir a la narración compositiva de la escena, la rendición de Bailén no tuvo lugar en el mismo campo de batalla ni ante los cuatro jefes de las divisiones españolas” (Museodelprado.es, 2017), mientras que en el de Goya el lugar exacto de la batalla no tiene importancia, puesto que queda en un segundo plano para resaltar las expresiones y los sentimientos que muestran los rostros de las mujeres.

Otra diferencia existente en ambos cuadros se encuentra en respecto a las personas: en el cuadro de Casado todas las personas que aparecen en el lienzo son hombres, quedando así las mujeres olvidadas por completo, mientras que en el de Goya aparecen mujeres españolas luchando contra soldados franceses.

En lo que respecta a las tonalidades, en el cuadro de Casado la luz se encuentra en el centro, dando así importancia a los altos cargos mencionados anteriormente y la tonalidad del cuadro es cálida. En cuanto a la tonalidad del cuadro de Goya, fue pintado en blanco y negro, mostrando así la tristeza del momento. Este suceso también se puede entender como una cuestión de tiempo, puesto que esta técnica de pintura es mucho más rápida, y nos permite acercarnos a la época de una manera realista e inmediata.

Enlaces de vídeos de la Batalla de Bailén: 



jueves, 9 de marzo de 2017

GUERRA DE LA INDEPENDENCIA 1808-1814



A principios del siglo XIX gobernaba en Francia Napoleón Bonaparte, que intentó dominar toda Europa y formar un gran imperio. Entre las naciones que quería dominar se encontraba España, un país reinado por Carlos IV en crisis (Antiguo Régimen). Para ello, los franceses firmaron en 1807 el Tratado de Fontainebleau, donde España permitió a Francia ocupar su territorio con el fin de conquistar Portugal. No obstante, sirvió para invadir España.

El descontento del pueblo con Carlos IV y su gobernador Godoy, desencadenó el Motín de Aranjuez el 18 de marzo de 1808, llevado a cabo por los simpatizantes de Fernando VII como rey de España. Una vez más, Napoleón aprovechó la crisis del país para reunir en Bayona a Carlos IV y Fernando VII para que renunciasen a su reinado y dar paso a José I Bonaparte. Finalmente accedieron a la renuncia.

No obstante, el pueblo se rebeló contra el ejército napoleónico el 2 de mayo de 1808. Es ahora cuando empieza una cruel guerra entre los ejércitos guerrilleros de España (junto con su aliada Inglaterra) y el ejército napoleónico que durará hasta 1814 con la firma del Tratado de Valençay, donde Francia reconoce a Fernando VII como rey de España. Entre las grandes derrotas de Francia destacamos la Batalla de Bailén, en julio de 1808.

Un hecho a destacar durante la guerra fue el movimiento político de carácter liberal que creó las Cortes en San Fernando en 1810, que dieron lugar a la Constitución de Cádiz de 1812, también conocida como “La Pepa” (1ª Constitución española). Finalmente, Fernando VII disolvió las Cortes y derogó la Constitución.

Enlace de vídeo:



miércoles, 8 de marzo de 2017

ANÁLISIS DESCRIPTIVO DE LOS DESASTRES DE LA GUERRA DE GOYA

Figura 1. Grabado número 2: Con razón o sin ella


Varios soldados franceses pretenden fusilar a dos guerrilleros españoles. El eje central de la obra es la violencia, representada con tonos oscuros y con trazos poco definidos. Tras el plano principal, observamos que los enfrentamientos continúan. En este caso, podemos ver a un español acuchillando a un soldado napoleónico. Esto indica que Goya, independientemente del bando combatiente, intenta plasmar la crueldad de la guerra.

Figura 2. Grabado número 3: Lo mismo


La escena parece que se desarrolla en la calle. Civiles españoles y militares franceses (mamelucos) enfrentados con mucha violencia, dónde a los civiles españoles les da más importancia, más superioridad al pintarlos a uno de pie y con hacha (le da brillo al filo del hacha) en mano y a otro de espaldas con un puñal en segundo plano. Los dos civiles situados arriba del contrincante francés ya indefenso para matarlo. También se puede observar el gesto de rabia del español, muy enfadado y la diferencia que hay con la del francés, totalmente aterrorizado, viendo a pocos segundos su muerte. En segundo plano, se sitúa como hemos dicho el civil con el puñal, el cual va a degollar por la espalda al soldado y por otra parte está el español que muerde la mano al que yace desangrándose sin poderse defender tirado en el suelo. Por tanto representa esta imagen la muerte.

Figura 3. Grabado número 7: ¡Qué valor!


Escena que ocurre en campo abierto, lo podemos saber por el cañón y por la montaña que hay a lo lejos. Podemos observar un aspecto muy importante, la participación de la mujer en un combate, la cual es dibujada de espaldas encendiendo el cañón por Goya, representa a todas las heroínas de la guerra y su valor ante la muerte a la que todos están predestinados.Y abajo de ella, artilleros españoles muertos en el suelo. Con esta estampa, nos damos cuenta del trato que reciben las mujeres en estas imágenes, en las que en general se constituyen en víctimas o en valerosas defensoras de la vida de los suyos. Tanto si es para defender sus tierras como para defender a los hijos o personas cercanas. Según fuentes, la mujer que vemos de espaldas es Agustina de Aragón, gran defensora de Zaragoza, y casi siempre representada utilizando un cañón para defender su pueblo.

Figura 4. Grabado número 19: Ya no hay tiempo


En esta pintura la mujer vuelve a ser la protagonista, viéndose desprotegidas contra los mamelucos en la calle, junto a un edificio en ruinas, esto intensifica el drama. Observamos un acorralamiento hacia ellas, muerte, maltrato y creemos que en algún caso posibilidad de violación, como podemos observar en la parte izquierda de la imagen, donde la mujer está sin escapatoria. También se puede observar  a los hombres que están muertos, que posiblemente sean los maridos de esas mujeres. En cuanto a las mujeres podemos observar las caras aterrorizadas, de pena sin saber qué hacer, y otra rezando y pidiéndole al soldado que no las maten. Por tanto esta imagen transmite mucho dramatismo, y según las fuentes el oficial mameluco pide a sus compañeros que dejen de hacer lo que estaban haciendo para huir, ya que se acercan enemigos, por tanto “ya no tienen tiempo” de hacer esas maldades.

martes, 7 de marzo de 2017

CONCLUSIÓN SOBRE LA VISIÓN DURANTE LA GUERRA DE INDEPENDENCIA ESPAÑOLA

¿Por qué le interesa a Goya representar el día a día de la guerra y no las grandes batallas?

En sus obras, como ya hemos comentado en otras entradas de este blog, Goya denuncia la brutalidad de la Guerra de Independencia. Podríamos realizar una analogía con nuestros días, salvando las distancias, pensando en Goya como a un reportero que inmortaliza con su cámara las atrocidades de la Guerra, captando los sentimientos y las sensaciones reales que había en el día a día.

¿Qué observamos más, la crueldad o la heroicidad en las representaciones de Goya de cualquiera de los dos bandos?

Se centra más en aspectos como la crueldad, la miseria, la muerte, el miedo y el terror, ya que representa la realidad de la guerra y las consecuencias que hubo. En todas sus obras, Goya no oculta la gravedad de la guerra, puesto que pretendía reflejar la realidad de la misma, y esto se consigue mediante un trazado simple, sin mucho detalle en cuanto se refiere a los escenarios. Es decir, los paisajes no eran nada importantes en sus obras, puesto que podrían estar ocurriendo en cualquier rincón del país.

Retrato de Goya

Enlace vídeo: